Con-jugando el verbo crear

Lic. Carlos A. Churba.

Cuando uno está creando (proceso creador) es conveniente estar abierto al mundo exterior e interior para crear (facultad) lo aún no creado (obra).

Indicativo. Presente.
En el tiempo presente, en primera persona, yo creo. La pregunta estimado lector es si tú también lo haces? Yo, desde éstas páginas te invito a ti, así tú creas también. El creador nos regala su inspiración y su obra. El crea y nos brinda estímulos con los cuales nosotros creamos. Creamos con las palabras, con los sonidos, con las imágenes, con los materiales. Es mi deseo enterarme de que vosotros creáis las nuevas formas de convivencia que tanto necesitamos en la actualidad y así hacer posible que nuestros hijos, nuestros descendientes continúen la tarea. Ellos crean, sin que aún nos demos cuenta, una realidad más cercana al paraíso en la tierra.


Indicativo. Futuro simple o Futuro.
Yo crearé entusiasmado cuando confirme, mujer amada, que tu crearás la mejor de las sinfonías con las cuales nuestro hijo pueda regocijarse. En el futuro él creará nuevas melodías. Entre todos nosotros crearemos un sinfín de composiciones que servirán de acicate para vosotros, los elegidos del mañana. Vosotros crearéis acordes no inventados aún y los creadores del futuro nutridos por el legado de las generaciones nos permitirán estar orgullosos. Estaremos seguros que ellos crearán las músicas celestiales que harán realidad nuestros más apreciados sueños.


Indicativo. Pretérito Imperfecto.
Antaño yo creaba en mis mañanas invernales las poesías extraídas de las vivencias del verano, recuerdas, compañera, fue en aquel verano en que tú creabas las esculturas de mujeres esbeltas con la arena, en aquella playa nudista? El creaba, me refiero al tiempo, otras figuras en las rocas desnudas ayudado por el tenaz soplar del viento y nosotros creábamos nuestro idilio ritmado por las olas del mar, descubriendo otra desnudez, la de nuestras almas. Me molestaba en demasía la interrupción cuando vosotras creabais, tú y tus amigas escultoras, extrañas construcciones laberínticas para albergar vaya a saber que romances entre reinas y minotauros. Los cretenses, ellos creaban, palacios y laberintos mientras los griegos gestaban mitos y adoraban numerosos dioses, para equilibrar al naciente espíritu del logos, tan trabajosamente perseguido.