K A B A L Á H
EL ALEPH En la pluma de Jorge Luis Borges
Adriana Rodríguez

A Ione Szalay quien supo guiarme
por el camino del alma ayudándome a crecer,
le deseo toda la felicidad que se merece y más...
hoy y eternamente.
Recibe éste como un humilde y pequeño homenaje.

INDICE
Prólogo......................................................................................
Haciendo Historia .....................................................................
El Alef y el cosmos a través de la Kabaláh ..............................
El mensaje Litúrgico del Alef ...................................................
Lo profundo de lo oculto, en la pluma de Jorge Luis Borges ...
Citas Bibliográficas ..................................................................
Bibliografía Consultada ............................................................

PRÓLOGO
En este estudio podremos ver el ALEPH desde varios aspectos.
Desde su significado meramente ortográfico, hasta la vivencia mística que en su obra nos plasma un Grande de la Literatura, como fue Jorge Luis Borges, quien supo describir una experiencia simultánea ante la manifestación de una forma literaria sucesiva. No dejaré de lado lo que expresan las Sagradas Escrituras, sumado a la interpretación esencial y simbólica de la KABALÁH que nos han legado Maestros como Gershon Scholen y otros que iré citando sucesivamente.
Solo pretendo en esta síntesis trasmitir a quien la lea, el sentimiento que en mi Alma despierta el ALEPH; y poder compartir junto a aquellos cuya sensibilidad es tan transparente como la esencia misma de esta letra, la luz de vida que ella emana para no desviarnos del rumbo que nos depara el destino.


Haciendo historia

Si recurrimos a cualquier diccionario de lengua castellana, encontraremos la siguiente definición del ALEPH:
“ALEPH: m. Nombre de la primera letra de los alefatos Hebreo y Fenicio” (1)
Como es sabido para hablar sobre “algo”, debemos conocer sus orígenes, sus raíces, y cuanto más ocultas estén estas, mayor será la profundidad de su contenido. Es por eso que hablaremos de la cultura que fue cuna del ALEPH.
Si recordamos la historia nos encontramos con que Moisés, después de salvar a su pueblo de la esclavitud en que vivía bajo el despotismo de los faraones, le señaló sus deberes de elegido y los principios de una auténtica vida nacional que habían de basarse en dos instituciones que en el orden de las creencias y de la moral informan aún buena parte de la cultura contemporánea: el monoteísmo, es decir la doctrina de la existencia de un Dios único, infinito y sin representación formal, y la legislación mosaica que regulaba minuciosamente la vida del individuo, de la familia y de la sociedad. Es a partir de ahí, que la religión rige no sólo la conciencia individual, sino también la historia y política de los hebreos, e imprime a su desarrollo cultural una dirección eminentemente ética y mística. La ley, que en su afán de combatir la idolatría había prohibido la reproducción de imágenes, impidió el desarrollo de las bellas artes que quedaron reducidas, en realidad, a un elemento subsidiario del culto, y el pueblo hebreo buscó en la literatura y la música la expresión de su vocación religiosa. En literatura, la Biblia es la más alta manifestación de sentimiento artístico al servicio de Dios y su culto, y constituye el testimonio de un genio poético cuya grandeza y originalidad subsisten como ejemplo único a través de las edades. Después de esta, la literatura hebrea se enriquece con complicaciones como el Misnah, núcleo principal del Talmud.

Tras esta breve reseña hacemos una reproducción de lo que hoy conocemos como Alefato hebreo, en su esencia literaria.


El Alef y el cosmos a través de la Kabaláh
Siguiendo distintas teorías podemos decir de acuerdo con la Kabaláh:
“El mundo fue creado con 22 letras del Alfabeto hebreo” (2) que son comprobables a los 22 cromosomas que componen el cuerpo humano, que se corresponden también a los 22 alientos de vida que una persona común genera cada minuto.
Es alfabeto hebreo fue estructurado en 3 grupos:
3 letras madres
7 letras dobles
12 letras elementales.

En este caso vamos a hacer incapié en las 3 letras madres que la componen ALEF-MEM-SHIM, representando básicamente y en el mismo orden al Electrón, al Neutrón, al protón; siendo estas las particulares subatómicas fundamentalmente básicas del universo.

Esto llevado al Génesis lo vemos representado por Isaac, Jacob y Abraham. ¿No podemos decir entonces que el Alef es una de las 3 energías que Dios creó y utilizó en la creación del universo?

Para comprender su verdadero valor no debemos olvidar que la Kabaláh le da el número UNO como sinónimo de fuerza, creación cósmica, del todo y la nada, de principio y fin, Veamos a continuación el proceso cósmico por el cual nos describe su esencia el Rabino Dr. Philip S. Berg.
Muchos átomos se combinan y unen para crear una molécula.
Muchas moléculas se combinan y unen para crear una planta, animal o persona.
Muchas personas se unen para crear una ciudad.
Muchas ciudades se unen para crear una provincia o estado.
Muchas provincias/estados se unen para crear un país.
Muchos países se asocian y crean un continente.
Muchos continentes se asocian y crean un planeta: El nuestro.
Los planetas y billones de estrellas se asocian y unen para crear una galaxia.
Billones de galaxias ¡se asocian y unen para crear un universo! (3)

Podemos sumar a esta exposición la que realiza en su obra El Poder del Alef Bet donde nos hace una descripción del Alef como una carismática y delicada mujer, cuyo lugar en el mundo cósmico es asumir la posición de silenciosa socia en el reino del pensamiento y la comunicación, convirtiéndose en esa madre que procura unificar sus fuerzas, constituyendo un puente sobre la ilusión del espacio entre sus hijas (las letras), siendo en todos los casos el factor unificante y predecible en muchos aspectos, como resultado de la inteligencia y energía que le son propias.


El mensaje litúrgico y el Alef
Si recordamos la clasificación de género literario de la Biblia hallaremos la siguiente descripción: en El Cantar de los Cantares, deja ver una poesía, cuya unidad métrica se rige por el acento, ofreciendo un maravilloso exponente de delicadeza y ternura; en El Libro de Job, el carácter filosófico; el gnómico en los Proverbios y el Eclesiastés; el moral y litúrgico en los Salmos.
Será en este último donde a través de cada expresión empezaremos a ver el mensaje litúrgico del Alef; en el cual proyecta la fuerza de su pureza, manifestándose en la alabanza a la Justicia Divina, la confianza que en lo Divino deposita el justo, sumados a la protección y providencia que recibe.
Podríamos decir que el Alef es la letra que nos permite entrar en la grandeza de la obra de Dios, por medio de las obras del justo, haciéndonos participes de su majestad y sus bondades. Es ese prisma de la luz que se proyecta e ilumina nuestra Alma reflejándola en la creación toda, integrándola a los pilares de la divinidad, haciendo a las veces de puente entre lo finito y lo infinito.


Lo profundo de lo oculto, en la pluma de Jorge Luis Borges
La literatura en este plano trata de expresar lo inesperable y lo hace a través de quien humildemente nos manifiesta su desesperación por trasmitirnos su sentimiento con respecto a esta letra. Es buscando ese mensaje profundo en lo oculto que Borges nos dice:

“Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿Cómo transmitir a los otros el infinito Alef, que mi temerosa memoria apenas abarca? Los místicos, en análogo trance, prodigan los emblemas: para significar la divinidad, un persa habla de un pájaro que de algún modo es todos los pájaros; Alanus de Insulis, de una esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna; Ezequiel, de un ángel de cuatro caras que a un tiempo se dirige al Oriente y al Occidente, al Norte y al Sur. (4)

Si no tuvieran una relación con el Alef, ¿Cómo rememorar estas inconcebibles analogías? ¿Cómo explicar la experiencia mística que es simultanea y su forma literalmente sucesiva que tiene de llegar?
Es Gershom Scholem quien nos dice que la experiencia mística es la base de todo el conocimiento y él la define como un contacto directo, vivenciado con la realidad metafísica, la verdad, "El Alef”: y es este mismo concepto el que se trasluce en la obra de Borges. Ya que más allá de la descripción metafórica, esta la vivencia, el reconocimiento de un estado de conciencia distinto, de un categórico miedo a la muerte, para luego dejarse llevar por ese estado donde el Alef es uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos.
Ahora bien, llegando a este punto podemos parar por un instante no solo a mirar el Alef, sino a sentirlo y ver más allá de su profundidad, su figura, que bien puede ser la de un hombre que señala al cielo y a la tierra, para mostrarnos a través de su grandeza que uno es el reflejo del otro, o lo que es más, que está en nosotros seguir siendo meros espectadores o participes de la creación misma, siendo que tenemos guardado en nuestro corazón y en nuestra alma el vehículo esencial; “EL ALEF”.


CITAS BIBLIOGRAFICAS

1. Diccionario Enciclopédico Ilustrado SAPIENS
Editorial Sopena argentina S.A.
Edición Enero 1987 (Decimoquinta)
Pág. 122

2. Introducción al poder de la Kabaláh
Breves Notas y Rasgos Fundamentales
Centro de la Kabaláh
Director: Rabino Philip S. Berg
Pág. 20

3. Idem
Pág. 26

4. Borges, J.L. “EL ALEF”
Editorial Emecé
Edición 1959
Pág. 163 y 164.


Nota: A lo largo de esta labor nos hemos referido a “EL ALEF” siguiendo la expresión literaria del escritor J.L. Borges aunque cabe destacar que todas las letras del Alfabeto Hebreo son femeninas en su esencia, correspondiendo el uso del artículo LA.



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Borges, J.L. “El Alef”
Editorial Emecé
Edición 1959.

Diccionario Enciclopédico Ilustrado SAPIENS
Editorial Sopena Argentina S.A.
Edición Enero 1987 (Decimoquinta)

Rabino Dr. Philip S. Berg
El poder del Alef Bet
Centro de Investigación de la Kabaláh

Rabino Dr. Philip S. Berg
Introducción al Poder de la Kabaláh
Breves Notas y Rasgos Fundamentales
Centro de la Kabaláh.

Sagrada Biblia
Biblioteca de Autores Cristianos
Decimosexta Edición

Maestro Ione Szalay
Compilación Oral y Escrita
De Maestro a Discípula.