El Camino de la Vida, un recorrido con creatividad
Lic. Carlos Alberto Churba.

La propuesta: ¿Cómo convertir nuestra vida en un viaje de descubrimiento?

Sólo del alma que es una viajera se puede decir que ser es estar en camino”.
El hombre viajero, itinerante, en viaje “An rout”. Gabriel Marcel.

Vivir es un viaje. La vida entera es un viaje. Disfruta desde la preparación ¡Y buen viaje!

Busca tu lugar en el mundo.

El camino de la vida es para quienes viven la vida, su vida, como una continua búsqueda.

"Hay una cosa que lo contiene todo, que nació antes que la existencia del Cielo y de la Tierra, !Qué silencio! !Que soledad! Es único y no cambia. gira sin peligro para si mismo y es la madre del Universo. No conozco su nombre y por lo tanto el Camino". Lao Tse

El Tao es el camino!

Si has de caminar camina en y con la belleza.

“Los viajes son sanadores. Renuevan a nuestros reinos”.

“Que nuestro corazón se sienta lleno y nuestras pisadas sean ligeras, y así participar del proceso de curación nuestro y del planeta”.

“No estamos limitados dentro de nuestros cuerpos. Lo que somos vive más alto que la montaña y va con el viento” Kahlil Gibran. El Profeta.

El viaje siempre incluye un propósito.

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar...” A. Machado.

“En el medio camino de la vida yo me encontraba en una selva oscura” La Divina Comedia. Dante.

La idea de viaje, de camino recorrido, reúne en sí determinaciones a la vez de tiempo y espacio.

Li Po poetizaba:
asen el cordero
aderecen viandas
preparen ágape
porque el hombre
-ese viajero en tránsito-
ha de entregarse por entero a la dicha

Recorrer el camino a la luz de las enseñanzas y aportes de la creatividad.

El camino de la vida puede ser una puerta para ti, para poetizar tu vida, para poner en tu mundo magia, creación y belleza.

Es un camino hacia el propio ser, es un camino con corazón. Es un camino del corazón, que se abre y abarca con un abrazo a toda la naturaleza. Es a su vez un camino de belleza y equilibrio.

Hay varias etapas en un proceso. Empezaremos con una mirada, un camino lleno de dudas y una especie de danza de los sueños: nuestras propias ilusiones que anhelan definirse. No es un camino exento de tropezones, de inseguridad, del descubrimiento de que se nos escapa la experiencia de lo divino en un primer momento.

Es una oportunidad para viajar abiertos. Ponte en marcha!

“La travesía del héroe es un viaje para encontrar el tesoro de nuestro verdadero Self o Sí mismo. Todo aquél que emprende la travesía ya es
un héroe. La Naturaleza espiral de la travesía”. Carol S. Pearson
Según ésta autora habría doce arquetipos. Tanto si se es consciente como si no, la vida puede considerarse una serie de viajes, una búsqueda vital, personal y heroica del tesoro de la propia identidad, el conocer a los diferentes arquetipos, puede ayudarnos en la realización del viaje.
Los arquetipos son la energía interna del inconsciente y nos unen con nuestra identidad más profunda. Podemos acercarnos a su comprensión y reconocimiento al mirar en nuestras vidas y en las de los que nos rodean.
La comprensión de los arquetipos nos permite conocer conscientemente qué es lo que orienta nuestro viaje, ayudándonos a entender el sentido de nuestras vidas.
Los arquetipos son metáforas que nos impulsan y nos sirven de modelo. Para viajar la vida y así convertirla en un viaje de descubrimiento, de crecimiento, para llegar a ser el que en realidad se es.

Llevamos en nosotros un cántico. En el canto podemos experimentar nuestro ser y expresarnos mediante la poesía, la belleza del arte, la inspiración, los sueños, la inocencia, lo inaudito, la obra, la vida de cada día, transfigurada en ternura, gozo, simplicidad, paz. Iniciar las preguntas, las búsquedas las experiencias por el camino del gozo de sí y del todo, hacia la experiencia de la propia vida como poesía.

El camino del hombre es convivir con el misterio de la vida mientras intenta descubrir su sentido y aceptar el secreto de la muerte”
.



El haiku es una forma poética japonesa compuesta por tres versos, es la síntesis de lo sublime, la expresión de algo bello o trascendente en apenas tres versos que en total sumen 17 o 19 sílabas. Matsuo Basho (1644-1694) era un asceta errante devoto del Zen y la contemplación. Logró reflejar la vida en esta forma poética. Basho murió sin haber echado raíces en ninguna parte, pobre y enfermo, pero lleno de vida. Sus aprendices, justo antes de morir le pidieron escribir su último haiku, él respondió que todos los haikus que había escrito se habían plasmado como si fueran el último. Tiempo atrás había escrito uno de los más bellos haikus de la historia.
“Este camino ya no lo recorre nadie salvo el crepúsculo”
Este haiku fue escogido por Julio Cortázar para el epitafio de su tumba y allí está.
Después de Basho se empezó a llamar al haiku Poesía Zen, y D.T. Susuki lo presenta de la siguiente manera: "el Zen es una nube que flota en el cielo; no hay presión que lo asegure, ni cuerda que lo sujete, se mueve según le place". Así es el haiku.

El viaje chamánico conduce al autoconocimiento.
El camino a lo sublime que hay en cada uno de nosotros. Los caminos del chaman son a la vez terrenales y etéreos. El viaje chamánico logra expandir la conciencia.
Encuentra tu propia verdad y respeta la verdad de los otros.

El viaje chamánico, el trance forma parte de un sueño con dos mitades:
1-Llena de magia y de misterio.
2-Llena de ilusión y ganas de entender la vida.

Entender la vida como un milagro. Vivir la vida cotidiana sabiendo que todo forma parte de Dios. Teresa Moorey.

¿En los momentos de crisis, de encrucijada podemos cambiar el rumbo?
No existe un único camino para llegar a Dios.

La meta del camino esotérico es la plenitud del hombre, es la sabiduría, la superación de la polaridad, la unión con Dios, la Unio mystica, la boda chymica, la conciencia cósmica. Hay un peligro: confundir el indicador con el camino.

“El destino cuida que el individuo siga el camino trazado. “Solamente a partir de la sapiencia de su origen el hombre puede reconocer su meta. La meta es la perfección, expresión de la Unidad. La Unidad la llamamos Dios”.
Dethlefsen Thorwald.



EL CAMINO SAGRADO DE LA CREATIVIDAD.
"Cada paso en la vida constituye una experiencia personal que exige de plena atención (...) Nos encontramos aquí para aprender unos de otros, para vivir armónicamente todas nuestras relaciones, para expresar nuestros talentos como individuos y para curar nosotros mismos a nuestra Madre Tierra..." Jamie Sams
En lo profundo del corazón de cada persona por intuición existe el sentimiento que debe existir "un camino," un camino que se dirige hacia la autorrealización.
"No existe puerta en el camino de la vida que rehuse abrirse ante aquellos que quieren pasar. Si quieres ir a cualquier parte, no importa qué camino elijas, hay miles y todos son buenos. Si, con suerte, alcanzas tu meta, el camino desaparecerá y tú te convertirás en el camino".


"No hay un camino para vuestra vida. Vosotros mismos sois el camino".


“Do”, significa "camino". Es complejo el concepto de "Do". Sin embargo, también es evidente que el camino es lo bastante accesible como para que se le pueda encontrar en nuestra vida diaria. En un sentido alegórico, este camino es el camino de la vida, el camino que todos los hombres deben seguir para hacer realidad su naturaleza profunda. Para el budismo Zen, la meta de la vida es la iluminación espiritual, y el Do es el camino hacia esta iluminación.

Seguir el camino toda nuestra vida si queremos realizar nuestra verdadera existencia y ser realmente nosotros mismos. De este modo, seguir el camino puede ser a la vez fácil y natural, y extremadamente difícil. La mayor parte de nosotros no es capaz de encontrar el camino, o, una vez encontrado, mantenerlo. Hace falta un espíritu fuerte, y perseverancia.
“Sentir la vida abierta al Infinito", invita a reflexionar sobre el significado profundo del Camino, alegoría del Verdadero Camino que espera paciente, en la encrucijada, a quien decida seguirlo.

El hombre, que en virtud de su conciencia no puede evitar la pregunta por su origen y su destino, percibe el camino de la vida con esperanza y con temor, con serenidad e incertidumbres, con riesgos y seguridad. A la vida humana le es inherente un cierto dramatismo. Emprender el camino significa romper con lo conocido y lanzarse a lo arduo e incierto, confiarse al futuro del itinerario y de la meta. Conciencia y libertad encarecen el precio de la peregrinación humana.
De la condición itinerante del hombre, es un signo privilegiado la peregrinación a ciertos lugares santos como por ejemplo a Santiago de Compostela.
Si el camino es alegoría de la vida humana, todo deviene simbólico:
salir al camino; dejar la tierra y la casa paterna y ponerse obedientemente en ruta; despojarse de seguridades; acertar en las encrucijadas; caminar con otros y compartir las penas, el pan y la esperanza; no abandonar el camino hasta conquistar la meta; soportar el sol, el frío, la fatiga, la intemperie, el hambre y la sed; acompasar los pasos de los pies y la meditación del corazón; dejar que el camino exterior se adentre en el espíritu.

Hay caminos que nos conducen a la vida y lejos de él podemos extraviamos y perdemos. Lo que para nosotros es importante requiere esfuerzo y tenacidad, paciencia y superación. El que busca la facilidad por encima de todo y el que no vence la inclinación instintiva a la comodidad, debilita seriamente su espíritu y reduce las dimensiones de su humanidad.
El retorno de los peregrinos es misionero. El peregrino, al retornar a su vida diaria, está llamado a comunicar su experiencia del camino y de la meta.
El peregrino, como verdadero testigo, debe trasmitir en la familia, en la comunidad y en la sociedad lo que ha visto y oído. En su ámbito de vida podrá reconstruir la fraternidad, porque ha experimentado la unidad en el camino y en la meta”. Ricardo Blázquez

Un Mapa Para el Camino de la Vida.

Si uno se va de viaje en su automóvil, utiliza un mapa de carreteras. Lo estudiamos para ver cual es el camino más conveniente para alcanzar el destino. Puede haber algunos hitos en el camino que no sean de nuestro interés, o en cambio puede haber lugares que sí nos entusiasmen. Elegimos la ruta para hacer nuestro camino lo más atractivo y placentero posible. Nosotros tenemos un destino, nuestra meta es la vida. El vivir con esta meta en mente nos mantiene en el camino durante nuestra vida.



Un estudio de Heidegger sobre el poema "Grecia" de Holderlin.


Holderlin, el poeta entona un canto a tierra y cielo, o sea, cómo los llama poetizando. El cántico Greciaarranca:

Oh vosotras, voces del destino, oh caminos del viajero...

¿Quién es el viajero? Presumiblemente el poeta mismo.
Pero ahora ha llegado a su lugar. El viaje toca a su fin.
Entonces la apelación «vosotras, caminos del viajero» queda como un recuerdo de los caminos recorridos del poetizar.
Sólo que tales caminos no terminan al cesar.

Los caminos terminan en cuanto que reposan, pero esto porque se reúnen en el cántico del reposo de la llegada a plenitud.
El cántico, sin embargo, perdura en un constante andar y viajar, que siempre mide sus pasoscon el metro de los pies del verso, en la medida del decir poetizador.
Los caminos de tales viajeros son aún más bellos que los viajes emprendidos antes.
Más bellos son los caminos poetizadores porque la tierra que cruzan -convirtiéndola en transitable- es el dominio de la belleza en que llega a hacerse presente la in-finita pertenencia al aparecer. El esbozo Greciatermina en los versos (48 ss.):

... Pero a los viajeros, a quienes,
por amor a la vida midiendo, sin embargo,
obedecen los pies, florecen
más bellos los caminos, donde la tierra


Con todo no pasemos por alto el « pero» en el v. 48: «Pero a los viajeros.... El viajero, es decir, el poeta queda distinguido respecto a lo que dicen los versos inmediatamente precedentes.

Dulce es, entonces, bajo altas sombras de árboles y colinas habitar, soleados, donde está pavimentado el camino a la iglesia.

El poeta sabe la felicidad de aquellos a quienes se les permite ir y venir a la iglesia por el camino consolidado. Este camino no es el suyo. Pero Hölderlin tampoco reniega de la vecindad a la «torre de la iglesia» que «en amable azul florece con el tejado metálico.

De tal vecindad procede un cántico posterior. Sólo que también es todavía un viaje. Va hasta los «mirtos» que «hay en Grecia», hasta el «rey Edipo», que «quizá tiene un ojo de más», hasta el «hijo de Layo», «el pobre forastero en Grecia». Ese cántico acaba:

Vida es muerte, y la muerte es también un vivir.

Según eso, el «amor a la vida», nombrado en el v. 49, debe abrigar algo más profundo. Incluye la muerte. Al venir la muerte, desaparece. Los mortales mueren la muerte en la vida. En la muerte se hacen in-mortales los mortales.

«... vosotros caminos del viajero», por delante de ellos van las «voces del destino.



Citas

“No cesaremos de explorar, y el final de toda nuestra exploración será llegar a donde empezamos y conocer ese sitio por primera vez”. T. S. Elliot.

“El paisaje es un estado del alma” Amiel.

“Cada paso es el camino”

“De los laberintos siempre tendremos una segura salida aunque nos demore y afane el encontrarla”


Itaca. Kavafis
Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas.



TIEMPOS Y LABERINTOS. Carlos Alberto Churba.
Del libro Poetizar la Vida

Laberintos, tú me dices, son los senderos de nuestra experiencia, la vida vivida, deambulando con o sin rumbo hacia nada o hacia todo.
El centro del laberinto, el Lábaro: hacha de doble filo, es una metáfora de la guadaña que sega nuestro tiempo.
Es absurdo creer que tenemos propiedad sobre un intangible: el tiempo; creemos además tener espacios propios, peleamos, matamos por ellos ignorando que sobre las “categorías” no hay dominio.
¿Quién es el dueño de un cenote: un indio maya, un hacendado, la naturaleza, el estado, Dios?
Itinerantes, es lo que somos, cansados o entusiastas caminantes, según estados de ánimo cambiantes, buscadores de verdades inalcanzables comenzamos, marchamos continuamos una vida errante.
Erramos, como los planetas, de teoría en teoría, de técnica en técnica, de autor en autor, de ciudad en ciudad.
Busca el centro tú me dices pero, casi, nunca lo comprendo.
Me dices, también, deberás limpiarte de amargura, dejar las críticas, la chismografía, el rencor, las emociones violentas y, el resentimiento...

Sólo conserva el don de perdonar.

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