LA CREATIVIDAD EN EL PSICOANALISIS.
Este capítulo está basado en la monografía “Sublimación y Creatividad” presentada en la cátedra Psicología General de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, 1984. Desarrollos posteriores dieron forma al presente capítulo que forma parte del libro: “La Creatividad Aplicada” en vías de publicación.
Autor: Lic. CARLOS A. CHURBA

INTRODUCCIÓN
La elección del tema surge como el punto de cruce de dos disciplinas que me son vitales. Por un lado el deseo, la motivación de poder desarrollar una actitud, una forma de vida creativa, un poder expresar contenidos y significaciones propias .
Por el otro, una disciplina como el psicoanálisis, que es una herramienta fundamental para intentar comprender, explicitar, analizar la creatividad.
Podemos preguntarnos:
*¿Cúales son las motivaciones que llevan a las personas a crear?
*¿Cúales son los factores que pueden estimular la Creatividad?
*¿Cúales son los factores que la inhiben?
Intentaremos acercarnos en forma parcial (ya que tenemos claro que es un tema por demás complejo) a responder algunas de éstas preguntas.
Tenemos presentes que es necesaria la capacidad de renunciar a la totalidad y a la perfección para poder alcanzar nuestro objetivo y lograr avances en la comprensión de la creatividad.
Vamos a realizar un recorrido a través de distintos autores del campo psicoanalítico, teniendo en cuenta las palabras de S.Freud Según la cita de Henrich Racker (1)
“ El psicoanálisis ...( ) ... nos muestra la influencia del inconsciente sobre las obras de arte, pero recalcando siempre , que lo que el psicoanálisis señala y explica no es más que un aspecto -aunque importante - de la génesis de las creaciones del espíritu “.
Me parece de interés , hacer referencia a este respecto, que por medio del psicoanálisis, según Chiozza (2) “podemos intentar transformar en palabras el contenido o mensaje de la comunicación artística. Debemos resignarnos entonces a perder una parte de éste mensaje.
Perderemos precisamente lo inefable o sea aquello que no puede ser hablado, que está más allá de las palabras”.
Vamos a formular a continuación nuestra hipótesis : sostenemos la creencia de que existe en el ser humano, la necesidad de vivir de manera creativa, de transitar por el mundo de un modo significativo y trascendente.
Si esto no se logra es muy probable que nos encontremos con las enfermedades (la neurosis, la perversión y/o las enfermedades somáticas) ya que la acumulación de la líbido narcisista resultaría patógena para él yo.
Entre las dos disciplinas que mencionamos al principio , el arte y el psicoanálisis, el primer punto que encontramos que ambas tienen en común, es el proceso que Freud denominó “ sublimación “.
Es a partir de éste concepto que intentaremos la comprensión del tema que nos ocupa , teniendo en cuenta especialmente , que es justamente la sublimación lo que permite la construcción de nuestra cultura .
Haremos un seguimiento del concepto de sublimación a través de los textos de M. Klein, autora que desarrolló y amplió lo formulado por Freud con la extensión del tratamiento psicoanalítico a los niños. Klein describió las causas que perturban o que permiten el desarrollo del talento creador.
Posteriormente avanzaremos con el texto de Hanna Segal, en él que encontraremos la relación entre la sublimación y la simbolización.
Finalizaremos nuestro recorrido con Winnicott, autor fundamental para articular la creatividad con el psicoanálisis.
Este autor nos inspira a formular la existencia de una muy íntima conexión entre lo que denomina un “ vivir creador “ y su relación con la salud o en su defecto la enfermedad.

DESARROLLO.
Comenzaremos la primer etapa de nuestro itinerario con la obra de Freud, el creador del psicoanálisis. El punto de partida que elegimos es el concepto de sublimación que la define como (3):
“proceso en el que las fuerzas instintivas sexuales son desviadas de sus fines sexuales y orientadas hacia otros distintos, proporcionando poderosos elementos para todas las formaciones culturales“.
Laplanche J. Y Pontalis J.B. (4) hacen referencia que Freud describió como una de las actividades de sublimación, principalmente a la actividad artística y la investigación intelectual. (El subrayado es nuestro).
Comentan éstos autores que en el término sublimación evoca a la vez la palabra sublime, que se utiliza en bellas artes y que designa una producción que sugiere grandeza y elevación.
Por otra parte descomponiendo la palabra sublimación nos encontramos con que “su” significa hasta y “blimación” significa dintel (5) coincidiendo su etimología con la idea de elevación.
Por último sabemos que en química se utiliza el término sublimación para designar el proceso por el cual un cuerpo pasa del estado sólido al estado gaseoso.
Freud explica con el concepto de sublimación (desde el punto de vista económico y dinámico) actividades sostenidas por un deseo que no apunta en forma manifiesta hacia un fin sexual, por ejemplo: la creación artística.(6).
En su obra “ Tres ensayos para una teoría sexual , la sexualidad infantil” (7), Freud entiende que la sublimación es el tercer desenlace al que puede llegar una disposición anormal, lográndose por medio de la sublimación una elevación de la capacidad de rendimiento psíquico y dice que se halla aquí, una de las fuentes de la actividad artística.
Así entonces, Freud enuncia una relación mixta entre la capacidad de rendimiento, la perversión y la neurosis, como formas de descarga de la excitación superflua de la líbido.
Podemos considerar de acuerdo con Laplanche y Pontalis (8), que Freud con la introducción del concepto del narcisismo anticipa otra idea: la existencia de un tiempo intermedio que existiría entre la transformación de una actividad sexual en una actividad sublimada (dirigiéndose ambas hacia objetos externos independientes).
Este tiempo intermedio, permitiría la retirada de la líbido sobre el yo, que haría posible la desexualización.
La sublimación entonces es una salida del narcisismo.
A este respecto podemos citar que Freud en “ Introducción al narcisismo”(9) se pregunta: “ ¿porqué la vida anímica se ve forzada a pasar las fronteras del narcisismo e investir de líbido objetos exteriores? ... dicha necesidad surge cuando la carga libidinosa del yo sobrepasa cierta medida. Un intenso egoismo protege contra la enfermedad, pero, al fin y al cabo, hemos de comenzar a amar para no enfermar, y enfermaremos en cuanto una frustración nos impide amar” .
De lo citado precedentemente nos interesaría destacar que en este punto, nos surge la idea de plantear, una cierta analogía con los postulados de Winnicott con relación a la existencia de una “ zona intermedia de la experiencia “ donde se encuentran los objetos y fenómenos transicionales, tema que desarrollaremos más adelante.
Volviendo a Laplanche y Pontalis éstos autores encuentran una simili­tud en éstas últimas ideas citadas de Freud, con el pensamiento de M. Klein, quien ve en la sublimación una tendencia a reparar y a res­taurar el objeto "bueno”, que ha sido hecho pedazos por las pulsiones agresivas.
Entraremos ahora en la segunda etapa de nuestro camino, que implica acercarnos al desarrollo hecho por M. Klein del concepto de sublirnación, (l0) autora que amplió lo formulado por Freud apoyándose en el análisis infantil.
Postula M. Klein el origen de la sublimación ya en los primeros años del niño, adelantando así la formulación de Freud que consideraba que la sublimación se iniciaba en el período de latencia.
La autora inglesa sostiene que la capacidad de sublimar, permite supo­ner que la persona que permanece sana, logra hacerlo justamente por tener una mayor capacidad para sublimar en un estadio temprano del desarrollo de su yo.
Afirma que se llega a la neurosis, por no tener suficiente capacidad de sublimación y que además, probablemente también le faltaba la capacidad para el mecanismo de represión exitosa.
Dice que el grado en que están presentes las capacidades, en una per­sona, están determinadas, además de los factores constitucionales, por otros factores libidinosos.
Uno de los factores básicos es la catexia libidinosa de una tendencia del yo y que es un componente constante de todo talento e interés. Concluye M. Klein que es de gran importancia el factor accidental.
Consideramos nosotros que esto es muy importante de tener en cuenta, debido a que muchas opiniones, sostienen el carácter innato del talento, en cambio M. Klein con su punto de vista permite un punto de apoyo fructífero a nuestro entender para el estudio del desarrollo de la capaci­dad creativa y de los factores que la estimulan.
Tema este al cual re­tornaremos en las conclusiones.
Con respecto a como se produce la sublimación M. Klein afirma que es por medio de la formación de símbolos, que sería la fijación de las fantasías libidinosas en forma simbólica sexual, sobre objetos, actividades e intereses especiales.
Por lo dicho por la autora, estamos tentados a pensar que aquí también existe un puente que permite el pasaje de la líbido hacia objetos exte­riores, y ese puente sería entonces “ la formación de símbolos " que nos resulta semejante a ese "tiempo intermedio" del cual habla Freud.
M. Klein afirmaba que el desarrollo de un interés por el arte o de un talento creador, dependerían en parte de las riquezas e intensidad de las fijaciones y fantasías representadas en la sublimación y que el genio parece posible cuando todos los factores involucrados están pre­sentes con tal abundancia como para hacer surgir agrupaciones únicas, configuraciones de unidades que mantienen cierta similitud esencial unas con otras refiriéndose a las fijaciones libidinosas.
Por último M.Klein concluye en éste artículo, que las fijaciones libidinosas determinan la génesis de las neurosis y también de la sublima­ción, y que por algún tiempo marchan juntas.
Acá es donde M. Klein sos­tiene que es la fuerza de la represión la que va a determinar si se convertirá en sublimación o neurosis.
Plantea entonces que el análisis infantil tiene posibilidades, porque puede sustituir la represión por la sublimación y de ésta manera, trocar el camino hacia la neurosis por el que conduce al desarrollo de talento.
Y este es el momento de introducirnos brevemente en la tercera etapa de nuestro recorrido, vamos entonces a considerar el articulo de Hanna Segal "Notas sobre la formación de símbolos" (11).
La autora comienza por relacionar los puntos de vista de E. Jones con respecto a los conceptos de sublimación y simbolización y resumiendo los puntos de vista de éste, dice que cuando un deseo debe ser rechazado a causa de un conflicto y re­primido, puede expresarse en forma simbólica y el objeto del deseo, reprimido puede ser sustituido entonces por un símbolo.
Pero la afirmación de E. Jones de que los símbolos se forman donde no existe sublimación, dio lugar a la polémica.
M. Klein no estuvo de acuerdo y trató de mostrar que el juego de niños - actividad sublimada - es una expresi6n simbólica de ansiedades y deseos. Pero según H. Segal la diferencia es simplemente una cuesti6n de termino­logía.
H. Segal señala que la formación de símbolos en la posición depresiva, necesita alguna inhibición de los fines instintivos directos relacionados con el objeto original y por eso los símbolos se vuelven útiles para la sublimación.
Los símbolos, creados primero internamente, pueden luego ser reproyectados hacia el mundo externo, revistiéndolo con un sentido simbólico.
En este punto coinciden Freud, M. Klein y H. Segal.
Hanna Segal, considera que un logro nuevo de la posición depresiva es la capacidad de simbolizar. Recordemos que es característico de la posici6n depresiva, según M. Klein la recreación del objeto totalmente des­truido.
Me parece necesario a ésta altura definir con más precisión el termino símbolo, y siguiendo a H. Segal, podemos decir que viene del griego y significa: echar junto, unir, integrar.
El proceso de la formación de símbolos es según el modo de ver de H. Segal un proceso continuo de juntar e integrar lo interior con lo exterior, el sujeto con el objeto y las experiencias más antiguas con las más recientes.
Llegamos así a la cuarta etapa en nuestro camino, y es nuestro in­terés introducir los conceptos que Winnicort (12) desarrolla.
Este autor postula la existencia de una "zona intermedia de experiencia", donde se encuentran los objetos y fenómenos que denomina: transicionales.
Afirma que dicha zona intermedia de experiencia, a la cual contribuyen la realidad interior y la vida exterior, se corresponde con la primera posesión, y está ubicada entre lo subjetivo y lo que se percibe en forma obje­tiva.
En el desarrollo del niño pequeño, aparece una tendencia a entretejer en la trama personal objetos distintos que -yo- y en cierta medida, estos objetos representan al pecho materno.
Luego de otras consideraciones sugiere que los fenómenos transicionales empiezan a aparecer desde los 4 a 6 meses, hasta los ocho a doce y que posteriormente en el desarrollo normal del niño los objetos y fenómenos transicionales van perdiendo gradualmente significación, se van volviendo difusos y se extienden a todo el territorio intermedio entre la "realidad psíquica interna” y el "mundo exterior", tal como lo perciben dos perso­nas en común, es decir a todo el campo cultural, lo que abre el camino para abarcar el juego, la creación y apreciación artística, entre otras actividades.
Tenemos que aclarar que para Winnicort, el objeto transicional no es un objeto interno, es una posesión, pero para el bebé tampoco es un objeto exterior.
Luego continúa Winnicort, otorgándole una gran importancia a la ilu­sión, tarea para la cual es fundamental la actitud de la madre del bebé, (o de quien cumple esa funci6n) en cuanto le permita al princi­pio, la posibilidad de crearse la ilusi6n de que el pecho de la madre es parte de é1 y posteriormente la tarea de la madre consistirá en desilusionar al bebé en forma gradual.
El bebé crea el pecho una y otra vez a partir de su capacidad de amor o de su necesidad y se desarrolla un fenómeno subjetivo, que llamamos pecho materno.
Se establece una relación entre lo que se percibe en forma objetiva y lo que se concibe de modo subjetivo.
Para Vinnicott entonces no hay salud para el ser humano, si este no fue iniciado lo bastante bien por la madre.
La zona inmediata a que se refiere, es la que se ofrece al bebé entre la creatividad primaria y la percepción objetiva basada en la prueba de la realidad.
Además considera Winnicott que la tarea de aceptación de la realidad nunca queda terminada, que ningún ser humano se encuentra libre de la tensión de vincular la realidad interna con la exterior, y que el ali­vio de ésta tensión lo proporciona una zona intermedia de experiencia, ( citando aquí a P. Riviere) que no es objeto de ataques, en la que se encontrarían, las artes, la religión, etc.
Dicha zona es una continuación directa de la zona de juego del niño pequeño.
En el capítulo "El juego" del libro citado anteriormente, sostiene Winnicott, que quizá solamente en el juego, tanto el niño o el adulto están en libertad de ser creadores, y surge ésta consideración como un. desarrollo lo de su concepción sobre los fenómenos transicionales.
Ubica el juego y la experiencia cultural, en un espacio potencial entre la madre y el bebé mientras que la realidad psíquica interna se ubica­ría dentro de los límites de la personalidad del individuo y la realidad exterior fuera de esos límites.
En esa tercera zona de espacio potencial, sobre la que se basa Winnicott para el desarrollo del tema creatividad, teniendo presente la influencia del ambiente sobre el desarrollo emocional del individuo.
Afirma Winnicott que el individuo descubre su persona sólo cuando se muestra creador y para tratar en la clínica a los pacientes que necesitan ayuda y buscan su persona, debemos conocer la creatividad misma.
Acá es necesario aclarar que Winnicott diferencia el tipo de creatividad que considera solo el aspecto artístico (al que le reconoce su va­lor) de otra que tiene una concepci6n más abarcativa y propone el estudio de la creatividad como característica de la vida y del vivir en su totalidad.
Si el individuo lo consigue, éste puede integrarse y actuar como una unidad, (no en defensa contra la ansiedad) sino como expresión del "yo soy" , estoy vivo, soy yo mismo y concluye que a partir de ésta posición todo es creador.
Internándonos ahora, más profundamente en la propuesta de Winnicott llegamos a lo que el considera que es lo que hace que el individuo sienta que la vida vale la pena de vivirse, y es por sobre todo, la apercepción creadora.
Su teoría, por lo tanto enuncia que vivir en forma creadora es un estado saludable, y que por el contrario el acatamiento es una base enfermiza para la vida.
La creatividad para Winnicott es un universal. Corresponde a la condición de estar vivo.
El paso siguiente que da Winnicott es la formulación de la existencia de un "impulso creador", claro está que no sin una gran dificultad y con una prudencia extrema, que a nuestro juicio se manifiesta en la frase que a continuación transcribimos en forma textual.
" No es inevitable que nadie logre explicar alguna vez el impulso creador y es improbable que a1guien quiera hacerlo, pero resulta posible establecer el vínculo entre el vivir creador y el vivir mismo y se pueden estudiar las razones por las cuales existe la posibilidad de perder el primero y que desaparezca el sentimien­to del individuo, de que la vida es real o significativa".
Queremos destacar que ésta concepción implica la posibilidad de que el ser humano pueda convertirse en una unidad integrada en términos tanto de espa­cio como de tiempo, pueda entonces vivir en forma creadora y tener una existencia como individuo.
Winnicott afirma que se puede ver la salud en términos de fusión de los im­pulsos eróticos y destructivos, entonces debemos examinar la agresión y la fantasía destructora, poniendo el acento en el factor ambiental, en el sentido de un ambiente que satisface o no, las necesidades de dependencia del bebé.
Por otra parte Winnicott menciona que la creatividad es uno de los denominadores comunes, que comparten todos los hombres y mujeres.
Finalmente Winnicott, reconoce la importancia de la disociación (que ob­serva a través de la clínica) existente en algunos hombres y mujeres, res­pecto a elementos masculinos y femeninos y descubre una vinculaci6n del elemento masculino con el impulso relacionado con los objetos, en tanto le otorga como característica al elemento femenino la relación de objeto que es identidad, y que proporciona según sus palabras, la base para "ser" y luego más adelante, para el sentimiento de persona.

CONCLUSIONES:
En primer lugar vamos a destacar, cuales son a nuestro juicio los concep­tos principales que encontramos en el recorrido realizado de los distin­tos autores, y cuales son los puntos de contacto entre sus teoría
Freud nos habla de que la sublimación es un proceso que consiste en el desvío de fuerzas instintivas sexuales, (lo que implica elementos energéticos, económicos y además dinámicos), y su orientación hacia un fin no sexual, sino por ej. a fines culturales y entre ellos la creación artística y dijimos luego que plantea la existencia de un "tiempo intermedio"que permitiría el pasaje de la actividad sexual a la actividad sublimada, lográndose así una salida del narcisismo.
M.Klein encuentra en la sublimación una motivación, que define como la tendencia a reparar, a recrear el objeto bueno que ha sido dañado por los impulsos agresivos.
Sabemos también que M. Klein postula un desarrollo más temprano del proce­so de sublimación descripto por Freud y acentuando la autora inglesa la importancia de los factores accidentales, además de los factores constitucionales.
Cuando M. Klein nos habla de como se produce el proceso de sublimación, hace referencia al concepto de formación de símbolos, entendiendo por tal, la fijación de fantasías libidinosas en forma simbólica sexual sobre objetos, actividades e intereses especiales.
Hanna Segal nos dice que los símbolos se vuelven útiles para la sublimación y que los símbolos son creados primero internamente y luego son reproyectados hacia el mundo exterior.
Asegura que el logro de la capacidad de simbolizar pertenece a la posición depresiva.
Afirma que la formaci6n de símbolos es un proceso de juntar e integrar lo interior con lo exterior, el sujeto con el objeto.
Winnicott, postula una zona intermedia de experiencia, entre la reali­dad interior y la vida exterior. En esa zona ubica a los objetos y fenómenos transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van dando lugar al juego y a la actividad creativa.
Pone el acento en la importancia de la actitud de la madre en la constitución de ese espacio de ilusión, para permitir al bebé, la creación de un pecho materno.
Va a ir estableciendo una relación entre lo que perci­be en forma objetiva y lo que se concibe de modo subjetivo. De la resultante de ésta relación va a depender la salud del ser humano.
Posteriormente, define como un espacio potencial entre el bebé y la madre, esa zona donde ubica el juego y la actividad creativa, teniendo en cuen­ta la influencia del ambiente sobre el desarrollo emocional del individuo.
Afirma que solo el individuo descubre su persona, cuando tiene un vivir creador, que le va permitir integrarse y sentir que estar vivo y a partir de esa posición, todo es creador, lo que implica, vivir en un estado saludable.
La creatividad para Winnicott es un universal y postula la existencia de “un impulso creador".
Luego de éste breve resumen, de los conceptos de estos autores, comenzaremos a entretejerlos con el fin de conformar nues­tra propia trama.
La idea de, "el tiempo intermedio" que según Freud permite el retiro de la líbido sobre el yo (narcisista) y hace posible la desexualización y la sublimación (salida del narcisismo), se relaciona según nuestro entender con lo propuesto por M.Klein en el sentido, que la sublimación se alcanza por la formación de símbolos, que es la fijación de fantasías libidinosas en forma simbólica sexual sobre objetos, actividades e intereses especiales (creación artística) y acá encontramos también una intersección con las formulaciones de H.Segal sobre los símbolos y su utilidad para la sublimación y como los símbolos (creados primero internamente) pueden luego re-proyectarse hacia el mundo exterior, todo lo cual se puede integrar adecua­damente con las ideas de Winnicott y con su concepción de una zona inter­media de experiencia, entre la realidad interior y la vida exterior.
En ésta zona ubica a los objetos y fenómenos transicionales. Luego estos van perdiendo significación y van dando lugar al juego y a la actividad crea­dora.
Espacio potencial entre el bebé y la madre, y la influencia del am­biente sobre el desarrollo emocional del individuo.
Observamos que todos los autores citados, con distintos términos, coin­ciden en la postulación de la existencia de un tercer elemento, llámese una tercera zona, o de un tercer espacio, o de un tercer tiempo que sería el resultado, de la intersección de dos mundos, entre el yo y el no yo, entre lo subjetivo y lo objetivo, entre lo interior y lo exterior.
Por lo tanto creemos nosotros que es de fundamental importancia tratar de acercarnos a la comprensión de ésta tercera zona, de este pasaje,ya que de la forma que el bebé lo transite, va a depender su futuro, su actitud creativa y su salud.
Freud nos enseñó la importancia de la salida del narcisismo hacia la Sublimación descargando la libido para no enfermarnos.
M. Klein nos amplió el panorama mostrándonos como por medio de la formación de símbolos podíamos alcanzar la sublimación.
H. Segal indicándonos la impor­tancia de los símbolos y el proceso de integración y unión entre lo interno y lo externo y por último Winnicott a través de su zona inter­media de experiencia, donde ubica a los objetos y fenómenos transicionales, y destaca la importancia de la madre en la creación de esa zona para el futuro desarrollo emocional del individuo.
Intentaremos ahora formular algunas consideraciones propias, que nos surgen con respecto al tema “ creatividad“.
Con respecto a la motivación, se nos ocurre que está relacionada con la necesidad de todo ser humano de lograr una identidad, de reconocerse dentro del conjunto viviente, de poder recortar un sector de esa realidad llamada objetiva, y de otorgarle un sentido a su existencia, en suma pensamos que puede estar en conexión con la trascendencia.
Recor­demos además que Freud "considera que el arte a diferencia de la neuro­sises un regreso de la fantasía a la realidad”, de ahí su importancia.
En cuanto a ¿Qué es la creatividad? nos inclinamos a pensar en que es una facultad característica del ser humano, coincidiendo con Winnicott en cuanto a su universalidad, o sea que es común a todos y que según como se desarrolla el pasaje por esa zona intermedia, en la que hicimos hincapié anteriormente, y según las influencias ambientales podrá ser estimulada o de lo contrario inhibida en mayor o menor grado.
Queremos mencionar brevemente que entendemos a la creatividad, (en el sentido artístico, diferenciándola en éste momento de la creatividad en general), como una cualidad, como una capacidad, que algunas personas la poseen más desarrolladas que el común de los seres humanos, pero recordando que todos la poseemos.
Ahora bien, ¿En qué consistiría esa capacidad especial en los genios?
Como primer punto podemos retomar ahora la cita mencionada anteriormen­te de M. Klein, en la cual afirmaba que la presencia de un talento creador dependía en parte de las riquezas e intensidad de las fijacio­nes y fantasías representadas en la sublimación y que el genio parece posible cuando se dan simultáneamente los distintos factores involucra­dos que permitirían el surgimiento de agrupaciones únicas, configura­ciones de unidades relacionadas con las fijaciones libidinosas que se convierten en tendencias del yo , sosteniendo por lo tanto, la importancia de los factores accidentales, además de los factores constitucio­nales.
Nos resulta de interés resaltar, que la capacidad creativa, estaría a nuestro entender relacionada también con el funcionamiento mental y las dos formas de transcurrir de la energía (13) para lo cual siguiendo el artículo citado haremos una breve referencia a las ideas metapsicológicas de Freud.
Este autor postula la existencia de un proceso primario, caracterizado por la libre derivación de las cargas, pasando sin trabas de una representación a la otra a través de la condensación y el desplazamiento. Al otro proceso Freud lo llama proceso secundario, donde la energía es ligada y hay control y regulaci6n del movimiento a la descarga, pudiendo inhibirse la misma.
Desde un punto de vista tópico (sostienen los autores) el proceso primario caracteriza el sistema inconsciente y el proce­so secundario caracteriza al sistema preconsciente - consciente .
Citan más adelante que Freud señala que el proceso primario nos conduce a una identidad de percepción y que el proceso secundario entrañaría la búsqueda de una identidad de pensamiento.
En este punto en donde se articularía los postulados de Winnicott de una tercera zona intermedia de la experiencia.
André Green denomina "Proceso Terciario" a esta tercera zona ubicada por Winnicott entre la identidad de percepción y la identidad de pensamiento.
Green define al proceso terciario como un sistema relacional entre los procesos, primario y secundario, que produce un equilibrio que da lugar a la aparición de la “ intuición creadora “.
Aquí es donde nos interesa introducir las ideas de Chiozza (14) quien pro­pone la existencia de un proceso terciario, que articularía el proceso pri­mario y el secundario.
Define al proceso terciario por la negativa, como un proceso que es alógico, asistemático, arracional, aespacial, etc.
Recordamos ahora que Freud (15) nos dice, que el gran filósofo poeta F. Schiller consideraba, que para el surgimiento de la capacidad creativa, es necesario que la razón retire su vigilancia de la puerta por donde van surgiendo las ideas.
Por el contrario afirma Schiller que si se rechaza y se selecciona demasiado pronto las ideas se produce la esterilidad. Por lo tanto aconsejaba dejar fluir los pensamientos involuntarios y dar paso así a las facultades ima­ginativas.
De todo lo expuesto surge para nosotros, que para ser creativos, es nece­sario entonces retirar el control lógico del proceso secundario y permitir la emergencia del pensamiento mágico, poseedor de riquezas y fuente de inspiración (Proceso Primario) coordinando este accionar dinámico de un modo que se emparenta con la propuesta de un proceso terciario, que integrarla el conjunto produciéndose entonces una expresión de la capacidad creativa, resultando una nueva unidad o configuración.
La nueva unidad resultante así alcanzada, será a nuestro juicio una configuración original, plena y cargada de significaci6n y sentido, expresión de un mensaje personal y único, pero que a su vez, será factible que des­pierte resonancias y resignificaciones en quienes entren en contacto con ella.
Pensamos que así, nos acercamos limitadamente aún a la comprensión de la creatividad.
No­s parece ilustrativo transcribir un comentario de Chiozza (16) que nos aporta otra perspectiva coincidente con nuestra propuesta
Watzlawick, en base a los hallazgos de la neurofisiología con respecto al funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales, ha equiparado la función del hemisferio dominante con las características del proceso secundario y la función del otro con las del primario.
A juicio de Chiozza, a ésta analogía de Watzlawick, se debería añadir, que una parte de las funciones gestálticas “artísticas” atribuidas al hemisferio no dominante, debe co­rresponder, en general, al ejercicio combinado de ambos hemisferios, y que esta interrelación funcional podría muy bien ser homologada con el proceso terciario
Nos resulta tentador en este punto, hacer una breve referencia a un tema muy complejo, como es la relación existente entre el genio crea­dor y el psicótico que intentaremos analizar aplicando nuestra propuesta, formulada precedentemente.
Entendemos que algunas expresiones producidas por psicóticos, son creativas, ya que son representativas de sus significaciones, y en tan­to las puedan materializar en una tela, en una escultura, en un papel, etc, son posibles de ser apreciadas por el resto de los seres humanos.
Un ejemplo en este sentido lo constituye el caso del pintor Van Gogh. Según comunicación personal del Dr. Wainer Gerardo G. el célebre pintor realizó obras im­portantes estando internado.
Queremos aclarar que no pretendemos en este trabajo, definir cuando una obra, una expresión creativa, es arte o no, sinó que nos interesa ha­blar de creatividad en el sentido de la palabra "crear”, que es la producción de algo que no existía.

Para ser más exactos se debería hablar de re-creación, ya que el ser humano siempre parte de elementos ya exis­tentes.
Nos viene en nuestra ayuda además, en este tema de la relaci6n entre el genio y el psic6tico, una cita de Pichón Riviere, quien en un articulo sobre Picasso y el Inconsciente (17) considera que existe una profunda diferencia entre el psicótico y el genio, y es que éste último no sucumbe ante la presión de su propio inconsciente, porqué es capaz de exte­riorizarlo.
El genio proyectando su emoción sobre la tela, vive y comparte el mundo del adulto, y tiene su pasado y presente.
Por lo tanto entendemos que para ser creativo, es necesario estar en con­tacto con el inconsciente, ser permeable al caudal y riquezas que este contiene, para así poder alcanzar la intuición creadora; pero por otra parte es fundamental poder mantener la comunicación con el entorno y po­der salir del estado de desorganización transitorio que se produce cuan­do estamos en contacto con el inconsciente, y recuperar a través del pro­ceso secundario, nuestra identidad y el principio de realidad, coordinan­do toda ésta dinámica por el proceso terciario.
Para finalizar voy a transcribir los versos de Heine, citados por Freud (18) y con los cuales tomamos contacto a través de Chiozza (19), acerca de una descripción de la psicogénesis de la creación, y que resume poética y brillantemente nuestra propuesta.

"Imagino a Dios diciendo:
la enfermedad fue sin duda
la causa final de todo
el impulso creador
¡ Al crear pude recuperarme !
¡ Al crear alcancé la salud !.


BIBLIOGRAFIA
1- RACKER, Heinrich.
"Psicoanálisis del Espíritu, Editorial Paidós- Bs.As. 2a Edici6n 1965.

2- CHIOZZA,Luis A.
"Psicoanálisis de los trastornos hepáticos" Editorial Biblioteca del centro de Consulta Médica –Weizsaecker – CIMP. 3ª. Edic.Bs.As.

3- FREUD,Sigmund.
"Obras Completas", Editorial Biblioteca Nueva . Madrid 1981. 4a Edición .Traducción López Ballesteros.

4- LAPLANCHE, J. Y PONTALIS, J.B.
"Diccionario de Psicoanálisis"Editorial -Labor, Barcelona 1967

5- GRUS, Liliana.
"Sublimación" Trabajo presentado en el CIMP el 8 de Julio de 1983.

6- LAPLANCHE, J. Y PONTALIS, J.B.
"Diccionario de Psicoanálisis" Editorial -Labor, Barcelona 1967.

7- FREUD,Sigmund.
"Obras Completas”. Editorial Biblioteca - -Nueva Madrid. 1981 4ª. Edición. Traducción López Ballesteros.

8- LAPLANCHE, J. Y PONTALIS, J.B.
“ Diccionario de Psicoanálisis" Editorial -Labor, Barcelona 1967.

9- FREUD, Sigmund.
"Introducción al Narcisismo" "Obras Comple­tas", Editorial Biblioteca Nueva. Madrid -1981 4a Edición Traducci6n López Ballesteros.

10- KLEIN, M.
"Principios del análisis infantil” Editorial Paid6s. Bs.As. 3ra. Edición

11- SEGAL, H.
"Notas sobre la formación de Símbolos" International Jóurnal Vol. XXXVIII , Londres 1957.

12- WINNICOTT, D.W.
"Realidad y Juego", Ed. Granica.Bs.As. 1972.

13- GINESIN, R.E. Y VILLA, M.S.
"Actualización sobre el proceso terciario" 10º simposio del CIMP. Enero 1979.

14- CHIOZZA, L.A.
“Trama y figura del enfermar y del psicoanalizar”. Paidós. 1980

15- FREUD, S.
"El método de la interpretación onírica" "Obras Completas", Editorial Biblioteca Nueva. Madrid. 1981. 4a Edición . Traducci6n López Ballesteros.

16- CHIOZZA,L.
"Psicoanálisis: presente y futuro. Editorial Biblioteca del centro de Consulta Médica - Weizsaecker -CIMP. la Edic. Bs.As. 1983.

17-PICHON RIVIERE, Enrique.
"El proceso creador" Ediciones Nueva Visión. Bs. As. 1977.

18-FREUD, Sigmund.
"Introducción al Narcisismo" "Obras Completas", Standard Edition.

19-CHIOZZA, Luis A.
"Psicoanálisis de los trastornos hepáticos" Editorial Biblioteca del centro de Consulta Médica - Weizsaecker. CIMP. 3ª Edic. Bs.As. 1984.

Ver:
Amabile, Teresa
Anzieu, D
Barron, Frank
Churba, Carlos A.
Dewey, J.
Follet, M.P.
Freud, S
Fromm, Erich
Guilford, J.P.
Hallman, Ralph
Jung, Carl G.
Klein, Melanie
Kubie, L.S.
Maslow, A
May, Rollo
Moreno, J
Pichon Riviere, Enrique
Rogers, C
Schachtel, Ernest
Winnicott, D