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M.I.F.A.C. Modelo Integral Facilitador de la Creatividad==
Extraído del Libro:

"La Creatividad. Un enfoque dinamizador de las personas y las organizaciones".

Disponible en http://www.amazon.com/dp/B00I54VH6E

EL MODELO INTEGRAL FACILITADOR DE LA CREATIVIDAD «MIFAC»
Con el objetivo de estudiar en forma sistemática el conjunto de los fenómenos que participan y se generan en las actividades de formación en Creatividad: diseño, realización, evaluación , investigación concebí el «M.I.F.A.C».
El modelo que propongo trata de dar cuenta de:
la intervención de un facilitador o animador para crear un «Espacio Potencial» con el propósito de estimular y desarrollar el potencial creador de un grupo de participantes en un clima de confianza dentro de un marco institucional espacio-temporal dado empleando estrategias, metodologías, actividades y lenguajes de expresión del campo de la creatividad.
Explicaré ahora brevemente el porqué de la denominación del «MIFAC».

MODELO.
Es un instrumento intelectual, una abstracción, para intentar investigar y predecir la complejidad de un objeto de estudio y dar cuenta de las leyes que a la vez que rigen la producción de los fenómenos los regulan.
Un modelo es siempre una aproximación a una realidad compleja. Se debe recordar lo señalado por Korzybski: «el mapa no es el territorio». Significa tener presente que el modelo no es la realidad que estudia, es sólo una representación de la misma. Por lo tanto, como todo modelo, es perfectible, flexible y provisorio.

INTEGRAL.
Intento con el modelo, abarcar la diversidad de los fenómenos que intervienen o pueden intervenir en la formación en creatividad.
Detallo a continuación algunos de ellos:
Objetivos de la formación: objetivos generales y particulares, marco institucional, el animador o dinamizador espacio físico, espacio socio-cultural, tiempo, frecuencia, clima, actividades, planificación, métodos y técnicas y diferentes lenguajes de expresión.

FACILITADOR DE LA CREATIVIDAD.
El objetivo básico es facilitar el desarrollo del potencial creador de las personas. El modelo está diseñado para ser un instrumento útil de trabajo para lograr actualizar, desplegar, estimular la creatividad de las personas,grupos y organizaciones.

PROPOSITOS-OBJETIVOS.
Propósito esencial:
Desarrollo del potencial creador que cada persona posee y que por diversos motivos (psicológicos, cognoscitivos, socioculturales) no ha podido desplegar.

Objetivos:
Conocer los avances científicos del campo de la creatividad. Conocer la existencia del proceso creador y las fases que lo componen.
Entrenar las aptitudes relacionadas con el pensamiento creador: fluidez, flexibilidad, originalidad, capacidad para realizar transformaciones.
Estimular la sensibilidad y la percepción creadora a través de los distintos sistemas representacionales: visuales, auditivos, kinestésicos.
Conocer y aplicar los métodos y técnicas para el hallazgo de ideas y la resolución creativa de problemas.
Ampliar los puntos de vista para abordar el trabajo, el estudio y la vida cotidiana mas creativamente.
Flexibilizar los mecanismos defensivos, conocer y superar los bloqueos a la creatividad.
Conocer y aplicar los principios para el trabajo grupal en creatividad y la formación de equipos y círculos de creatividad.

El ANIMADOR.
Desempeña una función importantísima. Será el encargado de generar las condiciones propicias para la creación del “ Espacio Potencial “ y del clima de confianza , empleando las estrategias, metodologías, actividades y lenguajes de expresión del campo de la creatividad.

El ROL DEL ANIMADOR.
Para explicarlo parto de considerarlo como análogo a las características que propone Winnicott para la Función materna y la Función Paterna.
El animador, el dinamizador es el encargado de ofrecer a los participantes de un seminario, un taller, de un grupo de creatividad la posibilidad de que cada uno alcance su propio «espacio subjetivo», que le permitirá desarrollar sus capacidades creadoras, en el espacio potencial.
El bebé al nacer no tiene aún constituido su propio espacio subjetivo. Deberá separarse de la madre como único lugar para vivir, diferenciándose gradualmente el yo del no-yo.
El animador ayuda a los participantes a crear su propio espacio transicional donde encontrar a modo de los objetos y los fenómenos transicionales, elaboraciones grupales y personales como producto de un incipiente proceso creador.
El animador explica qué es la creatividad, los principios para el trabajo grupal en creatividad y ayuda a crear un clima de confianza, en una atmósfera cordial.
Por medio de consignas pone en marcha la realización de ejercicios para el entrenamiento de las aptitudes relacionadas con el pensamiento divergente:
fluidez, flexibilidad, originalidad.
Los participantes pueden así empezar a recorrer el camino de la tolerancia a la ambigüedad, como un elemento necesario para producir respuestas creadoras.
El animador debe respetar los tiempos y los ritmos que requiera cada participante, es decir tener siempre presente que esta trabajando con singularidades psíquicas, con personas portadoras de una historia, con sujetos de deseo y por lo tanto también de sujetos con montos de angustia variables en función de la importancia de los deseos inhibidos que pueden bloquear sus producciones en distintas fases del proceso creador.
El coordinador en un segundo momento deberá poner en juego en su rol aspectos de la función paterna. Para Winnicott es condición necesaria para que se desarrolle bien la función materna el sostén del padre. Este marcara la existencia de un tercero diferente a la madre y la presentación del mundo.
Para el animador esto implica siguiendo con la analogía, el constituirse en quien puede mostrar, guiar a los participantes en el camino a recorrer durante un proceso creador para que les sirva de orientación. Anticipar problemas que pueden presentarse, pero cuidando no ser directivo o querer con muy buena intención recorrer parte del camino por el alumno. Esto es muy difícil, es grande la tentación de querer formar réplicas nuestras. Ceder ante esta tendencia es fatal. Nos convertimos así en asesinos de la espontaneidad y de la creatividad de los participantes.
El consejo para el psicoanalista, de neutralidad en su actividad clínica con el paciente es un buen ejemplo para ilustrar la necesaria distancia del animador con la producción de los alumnos.
El entusiasmo, las ganas, la energía, el animador los empleará para generar el clima facilitador de la creatividad el espacio potencial y para planificar la actividad y evaluarla. Todo puesto al servicio del alumno como una guía solamente, ya que cada participante realiza una excursión por caminos propios nuevos y desconocidos.
Es fundamental que el coordinador actúe sin creerse el poseedor de un saber acabado, cerrado, dogmático, clausurante, que tratará de imprimirlo en los participantes como receptores pasivos. Al contrario pensar al animador como un facilitador un orientador que cumplirá con la tarea de crear condiciones para que se pueda desarrollar el potencial creador y los procesos creadores de los integrantes del grupo.
En su tarea el animador utilizará las Estrategias y las Metodologías de la creatividad para cumplir con su rol.
Por todo lo expresado, es evidente que las condiciones necesarias para el desempeño de las funciones del animador, del dinamizador son exigentes.
Se requiere una formación integral, que abarque las teorías que fundamentan la creatividad, el conocimiento y la aplicación de las distintas metodologías del campo creativo, el conocimiento de los diferentes bloqueos a la creatividad y de los diversos lenguajes expresivos de la producción creadora, la investigación y la autoevaluación y la evaluación de las obras y los procesos creadores.
Como antecedente es de interés citar la propuesta de Formación de la Escuela de «Dinamizadores del Proceso Creador» de dos años de duración del Centro para el Desarrollo de la Creatividad del cual he sido Fundador y Co -Director en el año 1988. El Programa de la «Escuela de Creatividad» comprendía todos los aspectos mencionados.
Es importante señalar que dicha escuela de creatividad fue pionera en la Argentina con estas características.
Para finalizar con las condiciones necesarias para el animador de grupos de creatividad voy agregar una mas.
Ha de tener todas las anteriores condiciones incorporadas, asimiladas, internalizadas para poder olvidarlas en el momento de la animación, y actuar con la mayor apertura y espontaneidad, alerta para percibir emergentes y necesidades en cada fase de la actividad grupal.
Al encuentro de resultados sin preverlos, sin sobreexigencia con los productos que se concretan, permitiendo que cada grupo, cada reunión sea un logro en sí misma, una nueva y fresca aventura a pesar de planificaciones y programaciones previas. Aventura que nos conduce a la magia del proceso creador, al encuentro multicreador.

EL ESPACIO POTENCIAL.
La creatividad tiene un espacio particular que no es ni el espacio subjetivo, intrapsíquico, ni tampoco es el espacio de la realidad compartida por todos, llamado objetivo.
Es un espacio transicional, un espacio mediador, un espacio potencial que no es ni externo ni interno, es un espacio que se genera a partir de los fenómenos y objetos transicionales en esa zona intermedia de experiencia.
Este espacio luego se constituye en el lugar del juego y por último entre otras actividades en el espacio de de la creatividad. He propuesto llamarlo el «espacio de la creación».
Dentro del MIFAC, el animador cumple con una función importantísima. Es el encargado de generar las condiciones propicias para la creación del espacio potencial para la estimulación y el desarrollo de la creatividad de los participantes de un grupo.
Este espacio de la creación se articula con un tiempo diferente del tiempo lógico y del tiempo cronológico, que trasciende la división pasado-presente-futuro. Esta fuera del tiempo, ocurre en el aquí y ahora, “en” el tiempo que he propuesto llamar «tiempo de la creación».

CLIMA DE CONFIANZA.
Otra función del coordinador es la de ayudar a crear un clima distendido, estimulante, seguro, que ofrezca confianza a los participantes.
Este clima de confianza se relaciona con los aportes de Rogers, C. quien menciona dos condiciones:
«Seguridad Psicológica y Libertad Psicológica».
Seguridad Psicológica: se logra por la interrelación de tres procesos:
A) Cada persona es aceptado en su originalidad y se le da la posibilidad de actuar espontáneamente.
B) Se genera una atmósfera en la que no se realiza una valoración exterior.
C) Interés en ponerse en los zapatos del otro, comprender su mundo imaginario.
Si se dearrollan estos procesos los integrantes de un grupo estarán en condiciones de apertura tanto con respecto a sí mismos como en relación con el ambiente exterior.
Libertad Psicológica: implica darle a la persona libertad de expresión simbólica, lo cual le permite actuar, pensar, imaginar, sentir, idear, experimentar, jugar con materiales, informaciones y fantasías. Este estado posibilita:

A) La confianza en sí mismo: el grupo ayuda al participante a desarrollar sus aptitudes creadoras, por estimulo de las personas convencidas de su propia creatividad.
B) La confianza ante los otros: significa dejar de cuidarse por la propia imagen, no atemorizarse por ser calificado de soñador, utópico, ridículo, fantasioso, dar libre salida a todo lo que surja ( pensamientos, asociaciones y fantasías) y jugar con ello.
C) La confianza en los otros: que reciben y transforman nuestros pensamientos, suministran nuevos impulsos, tienen el mismo interés que uno en el hallazgo de soluciones y nos brindan sus aportes enriquecedores.
D) La confianza en el grupo: cuyo posibilidad generadora de ideas, asociaciones, recursos es prácticamente inagotable.
Según Aguilar, el clima se relaciona con la atmósfera que existe en un grupo.
La atmósfera para dicha autora «es la disposición de ánimo, tono o sentimiento que está difundido». Es la tonalidad emocional de un grupo en un momento dado que puede caracterizarse como alegre, tensa, confusa, agresiva, cálida depresiva, entusiasta, amistosa, fria, rígida, hostil, cordial productiva, paralizante, armoniosa, equilibrada.
Aguilar señala tres factores para posibilitar una atmósfera grupal que genere una actividad productiva y gratificante.

A) El ambiente físico.
B) El sentimiento de igualdad y reducción de la intimidación.
C) La forma de iniciar la reunión.

Considero que cuando se logra generar un clima de confianza y a la vez estimulante, los participantes pueden comenzar a transitar por el camino de la apertura, disminuyendo la intensidad de sus defensas; pueden empezar a tolerar la ambigüedad (generadora de ansiedad) como condición necesaria para desarrollar un proceso creador y por el cual dar nacimiento a respuestas novedosas y originales para cada uno.

ESTRATEGIAS Y METODOLOGIAS.
El animador deberá conocer y dominar un conjunto de métodos y técnicas específicas y muy útiles del campo de la creatividad para desarrollar la capacidad creadora de los participantes.
Explicarlas, mostrar como se aplican en forma práctica y vivencial tanto para la generación de ideas como para la resolución creativa de problemas.
Me parece oportuno recordar que las técnicas son herramientas que pueden ser útiles de trabajo, que no son la panacea ni son recetas, que cada animador puede modificar en todo o en parte la aplicación de cada una de ellas así como cambiar las consignas de trabajo, las actividades y los diferentes ejercicios a emplear, según sus preferencias y estilo.
Pero no puede olvidarse que tanto el uso de las técnicas y los ejercicios son como tácticas y como tal deben estar al servicio del cumplimiento de una estrategia.
La estrategia en el MIFAC, responde a su vez a un propósito a un Objetivo.
El objetivo esencial es el desarrollar el potencial creador de los participantes.
Por lo tanto empleo de la táctica y la estrategia al servicio del desarrollo de la capacidad creadora.
Todo lo anterior, táctica, estrategia, propósito y objetivos a su vez al servicio de la ética: «Creatividad para la vida».
Resumiendo, propongo: máxima libertad en la táctica, en las actividades, en los ejercicios, diseñados en función de criterios metodológicos y estratégicos, con claridad de objetivos, fundamentando todo lo anterior con rigor basados en los aportes teóricos al servicio del propósito del desarrollo de y la formación en creatividad, guiados por principios éticos irrenunciables.
Menciono brevemente ya que no tengo espacio suficiente, que el animador tendrá en cuenta cuatro pasos en el diseño y realización de las actividades de formación en creatividad:

1) Diseño
2) Programación
3) Aplicación
4) Evaluación

ACTIVIDADES DE FORMACION Y LENGUAJES DE EXPRESION
Para un proceso de enseñanza-aprendizaje creador se pueden clasificar siguiendo a Darrow y Van Allen, las actividades en: Investigar, organizar, crear y comunicar.
Yo propongo una clasificación de actividades para la formación en creatividad que denomino las «7 E».

CLASIFICACION DE ACTIVIDADES LAS «7 E».
1) EXPLORACION
2) ESTIMULACION
3) ENCUENTRO
4) ELABORACION
5) EVALUACION
6) EXPRESION
7) EJECUCION

Por otra parte dentro de los actividades de expresión es importante que el animador proponga, invite a los participantes a expresar su creatividad y su proceso creador a través de los distintos lenguajes y medios expresivos.
Propongo una clasificación de los diferentes lenguajes para la expresión de la creatividad que llamo las “ 7 L.E.”.

CLASIFICACION DE LENGUAJES DE LIBRE EXPRESION «7 L.E.».
1) CUERPO LIBRE ( Danza, mimo, expresión corporal).
2) DIBUJO LIBRE ( dibujo, collage, modelado, pintura, etc).
3) DISCURSO LIBRE.
4) DRAMATIZACION LIBRE.
5) ESCRITURA LIBRE.
6) JUEGO LIBRE.
7) SONIDO LIBRE.

Aclaro, es aconsejable que la elección del lenguaje expresivo a utilizar parta del grupo, sub-grupo o individuo, según cómo se desarrolle la actividad, y de la necesidad que surja del proceso creador que se lleva a cabo.
He creado ejercicios para las actividades de formación (las 7 E ) y de expresión libre ( 7 L E ) que serán publicados próximamente.

ENCUADRE.
Marco Institucional. Espacio Físico. Tiempo. Evaluación.

MARCO INSTITUCIONAL.
Las actividades de formación en creatividad pueden realizarse en distintas instituciones (publicas o privadas), en el sector educativo en todos sus niveles, en empresas, en organizaciones oficiales o no gubernamentales, etc.
Es necesario tener en cuenta el marco institucional donde se llevan a cabo, porque siempre va a influir en la tarea a desarrollarse. (Cultura organizacional, valores, actividades que desarrolla, etc.).

ESPACIO FISICO.
Otra variable a considerar es el espacio físico arquitectónico, el ámbito donde se desplegará la actividad de formación. Las dimensiones del lugar, aula o salón, sus accesos, iluminación, ventilación, acústica, el equipamiento disponible, formas, texturas y colores.

TIEMPO.
Con respecto al tiempo es conveniente planificar la duración del programa de formación, la duración de cada reunión, el horario de la misma y la frecuencia con que se desarrolla.
Es conveniente indicar el tiempo de trabajo disponible, al comienzo de cada actividad y cumplirlo dentro de lo posible.
No hay que confundir flexibilidad con desorganización. No olvidar que cuando se establece un encuadre de trabajo claro y preciso, éste brinda seguridad y contención para el despliegue de la máxima libertad creadora posible para un grupo en un momento dado de su devenir, sirviendo además como elemento de referencia para el análisis y la evaluación de los acontecimientos y las producciones creadoras de la actividad grupal.
El animador tendrá en cuenta también el tiempo necesario para dejar el lugar de trabajo en condiciones adecuadas al finalizar la tarea. Esto implica la limpieza del sitio y el guardado de los materiales sobrantes como una tarea más del grupo de participantes.
Los materiales que se utilizan dependen de las ejercitaciones que se llevan a cabo, sabiendo que es difícil anticipar qué tipo y qué cantidad se empleará, ya que esto está en relación directa con la necesidad expresiva que surja del momento creador por el cual atraviesa el grupo.
Por lo tanto es conveniente solicitar a los integrantes del grupo que traigan distintos elementos y materiales, que serán puestos en un lugar visible y accesible, a disposición de todos.

EVALUACION.
Por último es conveniente realizar al finalizar las actividades de generación de ideas y de expresión, un plenario donde cada subgrupo haga la presentación de lo producido, explicándolo. Puede fomentarse la participación de los otros partipantes por medio de preguntas aclaratorias y/o aportes.
Así se estimula el intercambio fecundo y enriquecedor de los diversos puntos de vista.
Mi concepción se basa en la no valoración de los productos con nota o asignando niveles comparativos, o con parámetros morales, estéticos o psicológicos.
El producto resultado del proceso creador del grupo o de un participante vale por sí, es reflejo, objetivación, expresión y concreción de la posibilidad creadora de ese momento particular.
No se lo compara con los otros productos generados, no interesa la competencia (aunque a veces es inevitable), no se la promueve ni estimula. Por el contrario, se estimula la libre expresión de los contenidos emocionales, sensoriales, imaginativos e intelectuales.
El resultado es simplemente: «Una respuesta expresiva de un proceso creador de un grupo o de un individuo creando en un espacio - tiempo histórico socio - cultural determinado».

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